“Preservación de la creación: clima, medio ambiente y protección al consumidor” es el título de un documento de veinticinco páginas que define las prioridades medioambientales de la Unión Cristianodemócrata (CDU) para los próximos años.

Se trata de un programa que marca la futura estrategia del partido de Merkel respecto a los temas medioambientales, al tiempo que muestra el camino a los hasta ahora votantes ecologistas y abre la puerta a una coalición del gobierno federal con Los Verdes.

En este documento, la CDU asume el cambio climático como una realidad y se marca como objetivos la protección del clima y la reducción, tanto como sea posible, de las emisiones de dióxido de carbono. Los democristianos quieren apostar por un modelo de desarrollo sostenible en el que sean compatibles la prosperidad económica y social con la protección del medio ambiente y la calidad de vida de los consumidores.

La CDU asume así la lucha contra el cambio climático que la canciller Angela Merkel ejerce en los foros internacionales. Pero el documento interno del partido va más allá. Habla de la necesidad de que Alemania siga liderando la producción de electricidad a través de las energías renovables, así como de propiciar medidas para aumentar el ahorro energético en los hogares y de dar un mayor protagonismo a las bicicletas en los ámbitos urbanos.

El borrador señala, asimismo, la necesidad de que las empresas sean responsables y se esfuercen en cumplir sus obligaciones y adopten medidas para preservar el medio ambiente. Y apuesta por prolongar el funcionamiento de la centrales nucleares, siempre y cuando estas sean seguras, al menos hasta que existan fuentes de energía más eficientes y menos contaminantes.

Detrás de este documento, coordinado por el alcalde presidente de Hamburgo, Ole von Beust, se encuentra el deseo democristiano de abrir la puerta a una futura coalición de gobierno federal con Los Verdes. Una respuesta al hartazgo que se palpa en las filas de la CDU respecto al comportamiento del SPD, su actual socio de gobierno, y a la convicción de que las urnas no les darán en el 2009 una mayoría suficiente para dirigir el país solos o con los liberales del FDP.

Se trataría de repetir el experimento que funciona desde abril en la ciudad estado de Hamburgo, donde Von Beust preside un gobierno de coalición integrado por ecologistas y democristianos. Una fórmula que la mayoría de los alemanes ve con buenos ojos. Según un sondeo publicado por la revista Stern, un 49% de la población estaría a favor, frente a un 28% en contra. Además, un 70% de simpatizantes de Los Verdes y un 64% de la CDU se muestran favorables a la cooperación entre los dos partidos.

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