Pese a que las cifras facilitadas por TMB engloban metro y autobús, la compañía reconoció que el transporte que más descendió es el del bus por la huelga de conductores de diciembre y enero. El metro registró una leve subida que no compensó la bajada del autobús: los 290 millones de viajeros quedan lejos de los 300 a los que preveía llegar TMB.

Los otros sistemas de transporte público subieron levemente: Ferrocarrils de la Generalitat, el 0,6% en los primeros seis meses del año; entre junio de 2007 y mayo de 2008, los viajes en tranvía subieron el 22%, aunque su volumen de viajeros -15 millones el último año- es muy inferior al de metro y autobús.

Manel Villalante, director de Transportes de la Generalitat, culpó a la crisis económica del descenso de usuarios del transporte público. “Ha influido la crisis. Repercute en los desplazamientos obligatorios, los de trabajo”. Las dificultades para llegar a fin de mes también se notaron: “La movilidad asociada al ocio, al tiempo libre y a las compras, también ha caído”, aseguró Villalante.

Tanto TMB como la Generalitat se aferraron, además, a la implementación del Bicing para justificar el descenso de los transportes públicos tradicionales. “Debemos mirar otros factores, por ejemplo el trasvase a otras formas de transporte como el Bicing”, justificó Villalante. Unos 150.000 viajeros utilizan el servicio de préstamo de bicicletas. Fuentes de TMB restaron importancia al descenso de viajeros y pidieron esperar a los balances anuales del transporte para valorar los resultados.

Ver artículo original 

]]>