Barcelona| El Periódico | Opinió | David Pons. Estoril (Portugal)| 19/04/2009

En dos cartas publicadas el día 14, se reclamaba que las bicicletas lleven matrícula para localizar al propietario en caso de accidente. No estaría de más tampoco que los peatones fuéramos todos con una matrícula pegada en el pecho y en el culo. ¿Qué pasa cuando dos personas colisionan y una de ellas se hace daño? Si todos tuviéramos matrícula, el accidentado podría denunciar al otro peatón. Y en los casos de robo por tirón, ¿no iría bien saber la matrícula del chico que se escapa con nuestro bolso? Por cierto, da envidia ir a Holanda y Alemania y ver miles de bicis aparcadas ante las estaciones de tren. Y allí tampoco llevan matrícula. ¿No habrá que fomentar más el civismo y la educación, en lugar de poner límites, restricciones y obligaciones legales? Cuando voy en bici y alguien me hace caer, ¿quién me paga los desperfectos de la bici y la visita al médico? Hemos de aprender aún de los europeos con tino…

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