Barcelona | El Periódico | Sònia Flotats | 7/12/2008

Hace siete años que me muevo en bicicleta por Barcelona, y soy la primera en reconocer que me salto semáforos en rojo cuando veo que no viene ningún vehículo o ningún peatón. A veces, lo confieso, circulo por la acera… Pero nunca había sufrido tanto por mi vida ni por la de nadie que circulara cerca como el otro día, que me avergoncé de ser ciclista: vi bicis atravesando a toda pastilla los pasos cebra con peatones aún cruzando; ciclistas adelantándose unos a otros sin respeto; bicis saltándote los ceda el paso con coches a punto de atropellarlos, porque los ciclistas tienen que ser los primeros…

Todo eso ha pasado en la avenida del Paral.lel. Para muchos ir en bici es uno de los placeres mayores que hay, y utilizarla para circular para la ciudad es una filosofía de vida. Por ello, por favor, quienes quieran ir más rápido que nadie y llegar los primeros, que se compren una moto. Asimismo, aconsejo a la Guardia Urbana, ya que quieren regular la circulación de las bicicletas y promulgar el civismo, que se pongan en la avenida del Paral.lel entre las 18.00 y las 18.30 horas, que es cuando la gente vuelve a casa. Yo hace medio año que paso por esta calle cada día a esta hora y aún no les he visto.

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