De momento, la medida tan sólo se aplica en el distrito de Sutton, al sur de la ciudad, para dar respuesta a las necesidades de más de 5.000 trabajadores de 70 empresas diferentes. Cada uno llevará su toalla y su gel. Aún no se disponen de datos oficiales sobre las personas que han utilizado las duchas, pero, si durante los seis meses que está a prueba la iniciativa tiene éxito, en el futuro se aplicará al resto de la city.

La maquinaria pesada de todo este invento la mueve “Smarter Travel”. Se trata de un proyecto de asociación entre el ayuntamiento de Sutton y ‘Transport for London’ (encargado del metro y autobús) para reducir el uso del automóvil y promover el desarrollo sostenible. El programa, que cuenta con casi ocho millones de financiación pública, se inició en septiembre de 2006 para concienciar a la población de las ventajas medioambientales del transporte público. A lo largo del año pasado, los asesores visitaron personalmente más 70.000 hogares y consiguieron que los viajes en coche para ir al trabajo se redujeran un dos por ciento. El objetivo final es reducir los trayectos entre un cinco y un diez por ciento en tres años y analizar la evolución de la salud de los habitantes del municipio.

David Rowe, jefe de programas ‘Transport for London’, asegura que esta es una gran oportunidad para que las personas que viven en Sutton se inicien en el uso de la bicicleta o incluso en la buena práctica de caminar. “Hemos encontrado la solución para incorporar hábitos saludables en la rutina diaria de cualquier trabajador. Ya no pueden poner excusas para descubrir de primera mano los beneficios de estas alternativas al coche”, apunta.

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