Desde la Asociación LORCA BICIUDAD, queremos manifestar nuestra perplejidad y malestar por esas declaraciones con los siguientes motivos:

Las medidas tendentes a reducir la emisión de gases con efecto invernadero corresponde aplicarlas a los responsables políticos, asesorándose con los técnicos competentes en la materia. Estas medidas están recogidas en diversos protocolos nacionales e internacionales como la Agenda 21, que el pasado mes de Junio suscribió la corporación lorquina, como nuestro concejal de Medio Ambiente conocerá. Además de las numerosas medidas que la Agenda 21 propone, existen otras más valientes y decididas que cada ciudad puede aplicar dependiendo de la voluntad política de cada uno de sus gobernantes.

Tiene razón el Sr. Morales en que con la Ordenanza Municipal en la mano, nadie nos puede prohibir a los automovilistas (cuando ejercemos como tales) circular y llegado el caso, colapsar entre todos nuestras calles, protegiendo nuestro derecho a impedir el paso de vehículos de emergencia o a continuar contaminando nuestra ciudad hasta que la Concejalía de Medio Ambiente considere que los niveles son preocupantes para la salud de sus ciudadanos. Pero a los políticos locales se les elige para mejorar las ciudades y si para ello hay que cambiar las ordenanzas que rigen nuestra convivencia, el fin justificará los medios.

Potenciar el transporte público, favorecer la seguridad de los que utilizan la bicicleta como medio de locomoción, restringir los aparcamientos en superficie o permitir el tránsito de coches sólo a los vecinos en determinadas zonas, son algunas medidas que funcionan en otras ciudades. Pero mientras la circulación de vehículos a motor se identifique, como hace el Sr. Morales, con el progreso, no estaremos en disposición de resolver nada.

Deseamos que la Concejalía de Desarrollo Sostenible adquiera pronto la notoriedad suficiente para evitar que el progreso sea nocivo para la salud y calidad de vida de sus ciudadanos, tal y como sucede en otros países como Holanda, Alemania o Dinamarca, donde el progreso no está reñido con la conciencia cívica y donde las normas disuaden a los ciudadanos de utilizar masivamente el coche en favor de la bicicleta y el transporte público.

Las declaraciones del concejal de Medio Ambiente son especialmente graves por el cargo que ocupa y suponen un jarro de agua fría para asociaciones que desde el movimiento ciudadano, como LORCA BICIUDAD, creen que, sin varita mágica, uniendo los pequeños esfuerzos de todos y con instituciones comprometidas, sí está en nuestras manos cambiar las cosas.

LA JUNTA DIRECTIVA

> Més informació

]]>