Al inicio del estudio, sólo un 1,2% de la muestra aseguraba usar la bicicleta más de 30 minutos al día. En cambio, un 50% de las participantes confesó dar habitualmente paseos a un ritmo bajo.

Tras analizar los datos obtenidos, los investigadores comprobaron que, comparadas con aquellas que no pedaleaban, aquellas que utilizaban la bici una media de cuatro horas a la semana eran menos propensas a las ganancias de peso.

Es más, su investigación demostró que, en las mujeres que no usaban la bici al inicio del estudio, un incremento de apenas cinco minutos al día, mostraba resultados positivos.

“Los resultados eran más marcados en las participantes que, de base, presentaban un exceso de peso”, comentan los investigadores, quienes subrayan que los beneficios de la bicicleta pueden compararse a caminar de forma vigorosa. En sus conclusiones, además de nuevos estudios sobre este tipo de ejercicio, los científicos reclaman más espacios y facilidades para las bicicletas en las ciudades. “Quizás muchas personas no practican esta actividad por falta de entornos adecuados”, comentan.

Fuente: El Mundo

]]>