Barcelona | El Periódico | 26/11/2009

El primer proyecto para la Diagonal expulsa el coche del tramo central

1. • El plan, que se someterá a referendo, apenas modifica la sección actual y no afecta al arbolado

2. • La propuesta municipal prevé 2 carriles por sentido para los vehículos, uno de ellos limitado a 30 km/h

XABIER BARRENA BARCELONA la Administración debe ser motor de transformación. Ese es uno de los mantras preferidos por el actual Gobierno municipal, que entiende que el ejercicio del poder no debe limitarse a una mera gestión administrativa sino que debe encaminar sus actos hacia esas políticas que, de una manera más o menos consensuada, se consideren ideales. Por ejemplo, reducir la presencia de los vehículos privados en la ciudad y favorecer el transporte público. El proyecto de transformación de la avenida Diagonal en su tramo central, entre las plazas de Francesc Macià y de las Glòries, bebe por entero de esas fuentes. Y según ha podido conocer este diario, con vehemencia. El proyecto más avanzado que maneja el ayuntamiento –que junto con otro será sometido a referendo en la próxima primavera– propina un puntapié al vehículo privado, una medida polémica por cuanto no hay, para muchos, una alternativa solvente.

El proyecto prevé, por sentido, un carril lateral destinado a dar salida a los aparcamientos y a permitir el giro por las calles dirección montaña-mar. La previsión es que sea un carril amable con el peatón y por ello se limitará la velocidad a los 30 kilómetros por hora. Será la primera incursión de las llamadas zonas 30 en las vías básicas de la ciudad. El carril bici se colocaría, según el proyecto, aledaño al lateral para vehículos. El carril bici en principio se situaría en la parte más cercana al centro de la Diagonal para no impedir ni molestar el giro de los coches. 

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El BACC pide aceras más anchas y soluciones de acceso al carril bici planteado

BICI SEGREGADA / El Bicicleta Club de Catalunya secundó la necesidad de aceras más anchas –«tienen un espacio del todo insuficiente»– pero se centró en su terreno. Jordi Manuel Galí, miembro de la junta, celebró que el carril bici esté segregado y junto a la zona de vehículos de velocidad limitada a 30 kilómetros hora, pero se planteó de qué manera entrarán los ciclistas en las grandes intersecciones de la arteria.

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