El BACC Bicicleta Club de Catalunya considera que ha llegado la hora de ofrecer prioridad a la bicicleta y a los ciclos, tanto de transporte de personas como de carga, eliminar las trabas a su uso cotidiano, y favorecer su uso cómodo y seguro. Esto se refrenda en los mandatos, claros y concretos, que podemos leer en los antecedentes a la norma, notablemente en la Declaración de Estocolmo, la Nueva Agenda Urbana de la ONU y la Estrategia de Seguridad Vial 2011-2020 de DGT.

 

Resumen ejecutivo:

Para este fin, proponemos los siguientes cambios al RGC y la LTCVMSV

  • Reformas básicas de algunos aspectos contradictorios entre RGC y la Ley de Tráfico actuales
  • Acabar con el olvido de los ciclos en la legislación (múltiples referencias a “bicicleta” pero no a ciclos en varios artículos de las normas), y en particular de los triciclos y cuadriciclos de pedaleo asistido, fundamentales para la ciclologística
  • Acabar con la imposibilidad práctica de usar remolques (prohibidos de noche, masa máxima 1/2 de la de la bici en vacío), fundamental para ciclologística
  • Acabar con la imposibilidad práctica de llevar más de un niño en bici o remolque (prohibido en remolque, solo 1 pasajero en bicicleta, cuando existen asientos homologados que permiten transportar más de uno)
  • Fin de la obligatoriedad de usar el mínimo imprescindible de la calzada (orillarse a derecha) en zona urbana
  • Cambios de redacción en algunas definiciones de señales, y eliminación de repeticiones entre una y otra legislación (Ley y Reglamento)
  • Eliminación del art. 43 LTCVMSV sobre llevar alguna prenda o elemento reflectante en bicicleta, en vía interurbana y cuando sea obligatorio alumbrado (ya obliga el RGV a llevar reflectantes en el vehículo)
  • Nuevos conceptos de priorización del uso ciclista ya probados en Francia, Alemania, Bélgica, Países Bajos o Estados Unidos:
    • Posibilidad expresa de que bicicletas y ciclos puedan circular a contrasentido en calles de velocidad máxima limitada 30 km/h o menos (zona 30, zona residencial)
    • Posibilidad expresa de tratar los semáforos y las señales de stop como ceda el paso para ciclistas (ampliamente probado en Francia)
  • Revisión de obligatoriedad de uso de casco en vías interurbanas segregadas del tráfico a motor o compartidas con peatones; la legislación española es única en exigir uso de casco en estas y supone una traba para el cicloturismo.
  • Revisión de obligatoriedad de uso de casco en menores de 16 años, excepción en Europa que supone una traba a la adopción de la bicicleta como modo de transporte cotidiano, sin que esté debidamente acreditado el balance coste/beneficio de esta medida.

Igualmente incluimos observaciones respecto a la última reforma del RGV, en el que se dejan a los ciclos de pedaleo asistido en una situación de indefinición legal.

 

Problemas que se pretenden solucionar con la nueva norma
  • Proporcionar cobertura normativa a la interacción de los conceptos de movilidad segura y sostenible, junto al de visión 0.
  • Adecuar la normativa estatal a las necesidades de una movilidad  urbana segura y sostenible, estableciendo un nuevo marco de obligaciones y derechos para los principales actores de la movilidad urbana: peatones, conductores de vehículos a motor, ciclistas, usuarios de vehículos de movilidad personal, etc., con especial incidencia en la protección de los usuarios vulnerables
  • Desarrollar las previsiones legales sobre restricciones medioambientales en vías interurbanas y urbanas, toda vez que el texto refundido únicamente se centraba en aspectos competenciales y no sustantivos
  • Regulación de nuevas formas de movilidad, desarrolladas al amparo del impulso de una movilidad más sostenible, pero que requieren regulación para asegurar una pacífica convivencia.
  • Canalizar el desarrollo normativo de conformidad con los objetivos de la Unión Europea para la década 21-30

 

Objetivos de la norma
  1. Aumentar el nivel de seguridad de los usuarios de las vías, especialmente de los vulnerables en términos de sostenibilidad.
  2. Reducir el nivel de siniestralidad en general, y específicamente de los usuarios vulnerables (peatones, ciclistas, motoristas) en vías urbanas.
  3. Establecimiento de un marco general regulatorio de los vehículos de movilidad personal.
  4. Inclusión y regulación de nuevas señales y marcas viales.
  5. Reducir la tasa de siniestralidad en los términos que señala la Estrategia de Seguridad Vial 2011-2020.

 

Aquí podéis consultar las aportaciones completas del bacc

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