En septiembre analizamos la movilidad post-covid19 en este artículo que abarcaba la evolución y cambios desde marzo hasta mediados de julio. Desde entonces hemos tenido muchos cambios: un verano sin sobresaltos, la entrada de la ZBE (zona de bajas emisiones), una segunda ola de COVID-19 con nuevas restricciones en octubre… Todo esto ha afectado a la movilidad nuevamente.

La pregunta sigue siendo la misma  ¿realmente ha habido un cambio modal? o ¿era flor de un día? Analicémoslo en detalle.

Fechas importantes:

  • El 24 de junio se levantó el estado de alarma, permitiendo la movilidad sin límites. Parte de este periodo ya se analizó en el artículo previos.
  • A partir del 7 de septiembre comenzó la vuelta ‘al cole’ y con ello, el retorno a las oficinas y trabajos de manera más o menos física.
  • El 25 de octubre se implantaron nuevas restricciones a razón del estado de alarma. Se establece un ‘toque de queda’ de 22:00h a 06:00h con cierre perimetral de viernes a lunes.
  • El 23 de noviembre comienza la 2ª desescalada, con la re-apertura de bares y reducción de restricciones en comercios. Hasta Navidades, donde se establecieron nuevas restricciones.

 

Las bicicletas son para el verano

A partir de julio, y con el comienzo de la temporada estival la movilidad en general comenzó a reducirse. En general durante julio, la bicicleta se mantuvo en crecimiento neto (4-5%) en días laborales con picos de +20% en fines de semana. Parece que la tendencia del uso para ocio (bien deporte o desplazamientos a tiendas, bares…) los fines de semana sigue. Los picos se mantuvieron también durante agosto.

A destacar que durante este mes Bicing (que en septiembre disponía de un 20% más de abonados desde enero 2020) superó en valor absoluto el número total de viajes realizados por mes con un total de 1,3 millones de usos. Es decir, sube el uso de los carriles bici donde hay aforos, pero también sube el uso del bicing.

 

Evolución del uso de los carriles bici vs Tráfico Dentro de Barcelona (mayo – septiembre 2020)

Durante agosto, siguieron los picos en fines de semana, pero la movilidad en laboral se redujo, en todos los medios: transporte público, bicicleta y por supuesto, también en el coche. Agosto no es el mejor mes para la movilidad urbana.  El uso de la bicicleta baja hasta un 25% y el tráfico dentro de Barcelona un 40%, con mínimos la 3ª semana de agosto.

Según datos del MITMA (ministerio de transportes, movilidad y agenda urbana) entre finales de julio y agosto la movilidad en general (incluyendo la movilidad a pie) dentro de Barcelona se redujo un 20%, por lo que la bajada del uso de bici y coche, es coherente.

 

Vuelta al cole

Y con la vuelta a la actividad, se recuperó la movilidad de manera equilibrada entre los medios, hecho que ya es normal. Aun así, la bicicleta despuntó en la vuelta al cole terminando el mes con un incremento del 20% en día laboral y 50% en fin de semana. Esto supone pasar a contar en los aforos 34.600 bicicletas más en día laboral y  86.000 más en fines de semana. ¡Casi nada!

El coche (por suerte) no ha recuperado el 100% de uso previo a la pandemia y se mantuvo un 10% por debajo del valor previo. En cifras, esto supone 150.000 viajes menos en coche en Barcelona. 

¡Ojo! Este efecto no es debido a la entrada en funcionamiento de la ZBE (zona de bajas emisiones) el 15/09. Es posible que algún conductor sea más consciente y haya dejado el coche en casa (o lo haya vendido) pero la reducción del uso del coche en Barcelona y que no haya recuperado su uso lleva siendo consistente desde mayo.

El transporte público, post-parón de verano y con un 100% de oferta (en zona metropolitana de Barcelona)  por desgracia sigue plano con una caída del 40%. Resulta curioso que desde el fin del primer confinamiento no ha recuperado casi demanda.

 

Evolución semanal del transporte público área de Barcelona – ATM

Otoño y la segunda ola y Navidades

Con estos datos, entramos en octubre, donde empieza a bajar la temperatura, se acortan los días, aparecen los primeros días lluviosos… y las nuevas restricciones.

El incremento de los casos desde mediados de septiembre pone en alerta a muchos (incluidas empresas y universidades), reduciendo la movilidad diaria e intentando fomentar el teletrabajo o la asistencia online a clases. Esto se percibe con fuerza a partir del día 12 de octubre. La movilidad en bicicleta cayó un 20% (todavía no había empezado el ‘frío’) perdiendo el incremento anual (se queda a 0)  y el tráfico en general redujo 10% que se traduce en otros  150.000 viajes menos al día circulando por la ciudad.

 

Evolución de la Movilidad en día laboral (sin lluvia) para carriles bici y Tráfico intra-ciudad – Ay. de Barcelona (Open fecha)

El nuevo estado de alarma y las restricciones que entran en vigor el 25 de octubre reducen aún más la movilidad, quedando la bicicleta en torno al 0% y el uso del coche en Barcelona en -20% . La caída del tráfico en día laboral, también es sustancial en el anillo metropolitano, con caídas parecidas. Importante destacar que el tráfico rodado (coches, motos…) no ha recuperado en todo el año el nivel pre-pandemia. Y esto ha implicado que

Esta tendencia se mantiene a lo largo de noviembre, donde no se recupera el uso del coche (en todos su usos: interior y entradas a la ciudad o Rondas) ni de la bicicleta, a excepción de los fines de semana, con incrementos en torno al 40-50%.La movilidad interior se mantuvo en el 60% según MITMA)

Dicho de otra forma: Se movió la misma gente, de diferente manera, p.e. a pie y además, se redujo el  el uso del vehículo privado en Barcelona (fines de semana incluidos), donde su uso cae hasta un 80% (o a la inversa, sólo hay un 20% de tráfico de un día laboral).

Curiosamente, durante estos dos meses el uso del transporte público (bus, metro,FGC, Rodalies…) no varió. Sigue estancado desde junio.

 

¿Qué pasará en 2021?

Ahora mismo y camino de una tercera ola y nuevas restricciones, es difícil deducir cómo evolucionará la movilidad. Con toda seguridad, las nuevas restricciones y la necesidad de teletrabajar reducirá aún más la movilidad, lo que aumentará la caída de uso del vehículo privado, transporte público y también de la bicicleta.

En cualquier caso, lo que después de casi un año de pandemia está claro es que la reducción del tráfico dentro de Barcelona es muy significativa (-20% o 300.000 viajes  en vehículo privado menos de media durante los últimos meses) y no ha recuperado el nivel pre-pandémico. Y que la bicicleta ha venido para quedarse, si bien, en mi opinión, su uso está infravalorado, pues no se mide su uso de manera correcta. Lo que no se mide, no existe.

Próximo paso: Invierno, lluvia y frío. Una vez tengamos datos, los analizaremos.

 

Por Oier Martinez Violet. Ingeniero en Organización Industrial y Master en Sistemas de Transporte (UPV-EHU). Experto en movilidad.

Twitter: @Windwer.

 

Referencias

Foto portada Xavier Calvo

Seguimiento Covid-19 (Ayuntamiento de Barcelona)

https://dades.ajuntament.barcelona.cat/seguiment-covid19-bcn/

Indicadores seguimiento movilidad (ATM)

https://datastudio.google.com/reporting/8134194c-db6d-4d6a-ac8b-fd5e34dbfc4d/page/oWSOB

El Bicing crece en abonados y se consolida como uno de los medios de transporte más sostenible y seguro (Bicing)

https://www.bicing.barcelona/es/node/205

Bicing se reafirma como el medio de transporte más sostenible y seguro de Barcelona (Ferrovial – operador de Bicing)

https://www.ferrovialservicios.com/es/noticia/bicing-medio-de-transporte-mas-sostenible-y-seguro-de-barcelona/

 

Si te ha gustado este artículo, ayúdanos a poder publicar más