img_1284b.jpgBarcelona | Taís Pedrozo. Voluntaria del BACC | 21/11/2010

El 8º Congreso Ibérico “La Bicicleta y la Ciudad”, celebrado en Sevilla del 29 al 31 de Octubre de 2010, me sorprendió por su gran realización y su contenido variado. Como era la primera vez que acudía a un Congreso de la Bicicleta y a un encuentro con demás asociaciones que forman parte de ConBici, iba con los ojos y la cabeza bien abiertos para “alimentarme” de esta voluntad común de mejorar las ciudades y la vida de las personas.

Un encuentro que sirve como forma de contacto para compartir experiencias y conocimientos alrededor del tema de la movilidad sostenible, con varios niveles de compromiso, con política, divergencias de conceptos, debates, etc., todo eso en un ambiente relajado, de reencuentro y descubrimientos.

La ciudad de Sevilla, cuyo crecimiento del uso de la bicicleta ha sido excepcional en los últimos 3 años, no podría haber sido más adecuada para recibir ese Congreso. He disfrutado mucho de esta ciudad, en compañía de gente agradable e interesante, personas con intereses afines, que dedican parte de sus vidas a promover algo tan sano y noble. Personas que vinieron de todas partes de España, cada una con su acento y con su “novedad”. Todos en bicicleta.

El trabajo en comisiones, con diferentes ponencias para debate, me pareció una acertada manera para una participación más activa, tanto por parte de los ponentes, como por parte de los que asistíamos. Diferentes temas fueron abordados en las tres comisiones; la bicicleta en la Universidad, Camino Escolar, integración con el Transporte Público, la importancia del ámbito metropolitano en la planificación del uso de la bicicleta, ordenanzas y cambios en las legislaciones vigentes, movilidad y publicidad, Masa Critica, etc. y hasta temas más divertidos como “La Bicicleta tiene Nombre de Mujer”, una reflexión sobre la imagen que transmite la bicicleta partiendo de sus cualidades “femeninas”, vista como un instrumento para la igualdad entre hombres y mujeres, ricos y pobres, niños y mayores.

La asamblea fue un momento muy singular, por conocer realmente como funciona ConBici, por conocer muchas de las personas que forman parte de esta asociación y por poder colaborar, a partir de mi experiencia con el BACC, en la elaboración de su Plan Estratégico.

En definitiva, me aumentaron las ganas de seguir trabajando, colaborando y pedaleando. Aún queda mucho por hacer y mucho camino a recorrer.

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